Un debate curioso sobre la lucha contra la pobreza


Cría de pollos en Maniça- Mozambique - Aitchison - Getty Images

Cría de pollos en Maniça, Mozambique –               Foto: -Andrew Atkinson – Getty Images

 

En junio de 2016, Bill Gates publicó en su blog una entrada titulada Why I would raise chickens. En él se planteaba la pregunta: “¿Qué haría Vd. si viviera con 2 USD/día[1]?”, contestaba: “Pues yo criaría pollos” y explicaba las razones: 1) Es fácil y barato; 2) Constituyen una buena inversión; 3) Contribuyen a mantener a los hijos en buena salud; 4) Ayuda a empoderar a las mujeres.

Christopher Blattman, un investigador de desarrollo, ha publicado en Vox un artículo titulado “Bill Gates wants to give the poor chickens. What they need is cash.

Esto ha dado lugar a un debate sobre diferentes formas de luchar contra la pobreza. En particular: a) ayuda al desarrollo vs crecimiento económico y b) ayudar mediante programas y proyectos o ayudar dando dinero en metálico. Digo que el debate es curioso porque uno de los intervinientes habló, en una conferencia, de “kinky development” y el término “kinky” –algo así como “excéntrico” o “estrafalario”- aparece varias veces en los artículos.

Por José Luis Trimiño

En su artículo, Blatmann empieza por señalar que, después de que Bill Gates lo publicitara tanto, el asunto de los pollos no aparece siquiera en la “Carta Anual 2017” que Bill y Melinda Gates publican regularmente. Admite que está bien la idea de que la gente aprenda un modo de ganarse la vida, que eso es mejor que depender de lo que te den. Pero afirma que criar pollos tiene inconvenientes; si lo hace uno, puede ser rentable; pero si todos los vecinos se ponen a hacerlo, el exceso de oferta hará que no será rentable: es caro poner en marcha estas cosas, la amortización es larga, es difícil cambiar de escala… Hace referencia a estudios que comparan diversas formas de ayuda[2].

Argumenta que, aun generalizando a otras formas de cría de animales o ganadería, en el estado actual de las investigaciones, no podemos saber si es mejor ayudar con animales o en efectivo, o en qué circunstancias:

-Los estudios disponibles muestran que dar pollos a los pobres les ayuda, cierto; pero solo un poco y tiene un coste significativo. ¿Conviene diversificar, dar también herramientas, formación?

-Está muy bien dar formación a la gente, para que adquiera habilidades con las que progresar y ganarse la vida. Pero dar formación también es caro.

-En general, los pobres no pueden aprovechar las oportunidades por no tener acceso al capital. Si lo reciben, en efectivo o en herramientas, suelen invertirlo, trabajar más y ganar más.

-Los pobres utilizan bien lo que se les da. Lo más versátil que se les puede dar es dinero. Además, darlo es más sencillo y barato que otras formas de ayuda.

Señala que en el mundo del desarrollo hay, desde hace unos años, un movimiento que defiende que la mejor manera de ayudar a la gente es darle dinero en efectivo –lo que había sido criticado por Bill Gates. Se trata de movimientos que defienden la renta básica universal[3].

Blatmann dice que, para demostrar si es mejor ayudar facilitando la cría de pollos o dando dinero en efectivo –o en qué circunstancias o cómo deberían combinarse ambas formas- sería necesario hacer un estudio de campo, amplio, lo que no se ha hecho hasta ahora. E invita a la Fundación Gates a financiarlo (15 millones USD), pues sería una excelente inversión para luchar contra la pobreza.

Lant Princhett, de CGD, ha reaccionado con un artículo titulado Getting kinky with chickens”.

Dice que en toda su vida de profesional e investigador del desarrollo nunca ha oído a nadie defender la idea de hacer un estudio como el de “comparar los pollos con el dinero en efectivo” y menos que ese estudio sería una “excelente inversión”. Reconoce que Blatman es un investigador serio e influyente, pero discrepa de él en dos puntos fundamentales, que muestran que, a veces, la “lucha contra la pobreza” deriva de grandes expectativas de desarrollo de los países a “ocurrencias”, y esto reduce el apoyo a la agenda internacional de desarrollo de los países. Los puntos de discrepancia son:

A qué llamamos “pobreza”[4].- Princhett considera “pobreza” a algo del orden de 10 USD / día. Pero señala que muchos piensan en la pobreza como la “pobreza extrema”, definida por un umbral del tipo “1 USD/día”, lo que juzga paternalista y discriminatorio:

Paternalista.- Definir la pobreza a partir de un nivel –como es el caso de la “pobreza extrema”- introduce una anomalía al medir los aumentos de renta, puesto que una vez que una persona ha rebasado ese nivel, sus aumentos de renta posteriores no influyen para nada en la reducción de la pobreza extrema. Pero, si se hiciera así, habría que establecer un umbral de pobreza para el cual la utilidad marginal de la renta fuera muy baja; y nadie defiende que eso ocurra con umbrales del orden de “1 dólar al día”. Princhett considera que esa línea de pobreza extrema es una construcción artificial de una élite muy reducida que intenta imponer su agenda a la de las personas, grupos y gobiernos a lo ancho del mundo.

Discriminatorio.- En Estados Unidos, los umbrales de pobreza se sitúan alrededor de los 17 USD / persona día[5]. Princhett dice que parece como si los progresistas del mundo desarrollado pusieran un baremo para sus propios ciudadanos y otro, bastante más bajo, para la pobreza “en el mundo”.

Admite que se podría crear un término específico para las personas que están por debajo del umbral de pobreza extrema.

Qué quiere decir “luchar” contra la pobreza y en quién pensamos que tiene que luchar:

Una visión es que la lucha ha de ser fundamentalmente, “programática”: mediante acciones o intervenciones de gobiernos, organizaciones y ONG, cuya tarea es esa.

La otra es que la lucha es fundamentalmente sistémica: la razón por la que la mayor parte de la gente es pobre es que viven en un país con un nivel de desarrollo bajo, con baja productividad. En esta visión, los luchadores son las personas mismas, sus asociaciones, sus sociedades y sus gobiernos (tal vez con ayudas varias de agentes externos, admite). Adoptando un umbral de pobreza alto (del orden de los 10 USD / día), se percibe que la alternativa “pollos o efectivo” es trivial en la lucha contra la pobreza. De hecho muchos de los programas redistributivos forman parte de la lucha contra la pobreza. La solución a la pobreza consiste en aumentos generalizados de la productividad por persona, que serían el resultado de un crecimiento económico sostenido, compartido ampliamente y los consiguientes crecimientos del desarrollo de los países (Se apoya en los casos de China, Vietnam, Indonesia y la India). Afirma que eso requiere contestar a muchos interrogantes complejos y que la labor de las instituciones académicas de desarrollo consiste en investigar sobre ellos.

A los defensores de los programas les señala que es muy arriesgado, observando los efectos, atribuirlos a una u otra causa. (En esto creo personalmente que tiene razón). Es relativamente fácil en contextos cerrados y a escala reducida. Pero no en contextos amplio y a gran escala.

Princhett concluye diciendo que el estudio “pollos o efectivo” puede ser una buena inversión para una cuestión de ámbito reducido, pero de ninguna manera entre las cien más rentables en economía del desarrollo.

En el mismo foro, en CGD, Chris Blatmann ha respondido con el artículo Two Views on Fighting World Poverty.

Se muestra de acuerdo con la afirmación de Princhett de que hay que enfocarse en lo general y en el crecimiento global como sociedad. Pero considera que hay buenas razones para ocuparse de la pobreza extrema; en particular, porque sabemos cómo hay que hacerlo. E insiste en que sería muy útil un proyecto de investigación de 15 millones de USD como el que propone.

Acepta que no hay que perder de vista que hay que hacer lo posible para que las tasas de crecimiento en los países más pobres suban de manera continuada. Señala que en los países más pobres el principal problema son las políticas. Tienen que establecer políticas adecuadas. Y le parece muy bien que los países ricos dediquen recursos a ayudar en eso.

Pero dice que no está convencido –y le resultaría dificilísimo convencer a Bill Gates- de que esa sea la mejor forma de gastar dinero. En parte, porque no piensa que sea el dinero lo que más falta hace para ello. Se gasta mucho dinero en investigaciones sobre los temas que propone Princhett. Pero duda mucho de que tengan verdadero impacto en las políticas de los países. Está de acuerdo en que organismos como el DFID[6] pongan dinero en ello, pero no cree que sea la mejor utilización del dinero de la Fundación Gates.

Recuerda que los organismos internacionales y los gobiernos gastan mucho –miles de millones- en ayudar a que los pobres lo sean menos. Pero considera que la mayor parte de ese dinero se desperdicia, porque no proporcionan lo que de verdad necesita la gente. Cree que eso puede cambiar. Estudios y evaluaciones ayudan a que los programas y proyectos sean más eficientes.

Insiste en que la investigación que propone es útil. Percibe cómo se usaría y cómo cambiaría la vida de mucha gente en poco tiempo. Admite que se focaliza mucho en las personas que están por debajo de un umbral arbitrario.

Mi opinión:

-Hay que luchar contra la “pobreza extrema / absoluta” (pongamos el límite donde lo pongamos, sea en 1,90 USD / día o cifras parecidas; y, si se logra, habrá que poner un umbral más elevado) y también contra la “pobreza relativa” –que tiene mucha relación con la desigualdad.

-En cuanto al estudio de los 15 millones de dólares.- Es obvio que los estudios son necesarios. Que los estudios de campo –como los “randomized control trials”- lo son. Pero no me veo en condiciones de juzgar si ese estudio concreto, con ese presupuesto concreto, está justificado.

CC BY-NC-SA

 

[1] El umbral de “pobreza absoluta” o “pobreza extrema” se fija, a nivel mundial en 1,90 USD/día (en paridad de poder adquisitivo). Ese valor viene de hace 15 o 20 años, cuando se fijó en 1 USD/día; se ha ido actualizando, con la inflación. http://blogs.worldbank.org/developmenttalk/international-poverty-line-has-just-been-raised-190-day-global-poverty-basically-unchanged-how-even
[2] http://www.poverty-action.org/program-area/social-protection/ultra-poor
[3] Se está implantando o considerando implantar en países tan diferentes como Finlandia  (https://www.theguardian.com/world/2017/jan/03/finland-trials-basic-income-for-unemployed)  o la India (http://www.economist.com/news/finance-economics/21716025-india-taking-idea-universal-basic-income-seriously-if-not)
[4] En este blog ya hemos hablado de “pobreza extrema / absoluta” y “pobreza relativa”. También aparece en el curso / presentación “Cooperación al desarrollo. Cuestiones generales.
[5] En los países desarrollados, se suelen utilizar medidas de “pobreza relativa”. P.ej, en Europa, se suele considerar “pobres” a aquellos cuyos ingresos están por debajo del 60% de la mediana.
[6] Órgano de cooperación internacional del gobierno del Reino Unido: https://www.gov.uk/government/organisations/department-for-international-development
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