Las clases medias, ¿ganadoras o perdedoras en la globalización?


Birdsall_middle_class_globalization_chartLa Vanguardia, Dossier nº 65, y CGD han publicado el artículo de Nancy Birdsall “Clase media, ¿ganadora o perdedora en un mundo globalizado?” (“Middle Class: Winners or Losers in a Globalized World.

El artículo se fija en los ataques a la globalización que han ido apareciendo en Occidente y se plantea por qué ocurre eso. Identifica diversas causas: las pérdidas económicas sufridas por las clases medias en países en desarrollo como consecuencia de la competencia económica de países como China, los “conflictos de culturas” (nacionalismo, proteccionismo) y el resentimiento contra una élite cosmopolita.

Sin embargo, en los países en desarrollo -y, sobre todo, en los emergentes, empezando por China- ha ido creciendo una nueva clase media, que ha aumentado en número y en ingresos.

Concluye: La globalización es un hecho y lo que las democracias occidentales pueden hacer es intentar que sus beneficios se repartan mejor.

Por José Luis Trimiño                                                                13 de octubre de 2017

Nancy Birdsall considera que la resistencia a la globalización en el mundo occidental se debe a varias causas. Para empezar, a las pérdidas económicas sufridas por las otrora seguras clases medias de las democracias de tipo occidental; la facilitación del comercio ha dado como resultado una fuerte competencia económica de países como China, reduciendo empleos en la industria y haciendo que lleguen más inmigrantes, que toman empleos de los trabajadores de los servicios y de la construcción. Después, es una consecuencia de los “conflicto de culturas”; por un lado, aumento del proteccionismo, nacionalismo, xenofobia y anti-inmigrantes; por otro, resentimiento contra una nueva élite cosmopolita; ambos apartan a las sociedades occidentales de sus valores y costumbres tradicionales. Todo eso tiene un elemento en común: el empeoramiento de la situación económica y social de la clase media en Occidente.

En los países desarrollados se suele considerar “clase media” a las familias cuyos ingresos están entre los dos tercios y el doble de la mediana[1]. En ellos, entre 1991 y 2010 se ha ido reduciendo el porcentaje de renta que va a las clases medias y su tamaño se redujo en muchos países, incluido España.

En los países en desarrollo, se considera clase media, en términos absolutos, a las personas cuyos ingresos están entre 10 USD y 50 USD / personaxdía. Allí, y, en especial, en China, ha ido creciendo una nueva clase media, cada vez más numerosa, que obtiene un porcentaje creciente de los ingresos. 10 USD/ personaxdía está muy por debajo de la mediana de países desarrollados, pero muy por encima de la mediana de la mayoría de los países en desarrollo; así que la “clase media” en los países pobres no es de “renta media” en sus países, sino que tiene muchas características de la clase media en países ricos: trabajo estable, buena educación… En 1990, está clase media era muy reducida en la mayoría de los países en desarrollo. Pero ha crecido mucho. Birdsall estima que unos 900 millones de personas han entrado a formar parte de esa clase media que está por encima de los 10 USD/día (en tanto que otros 1.000 millones han salido de la pobreza absoluta: los 1,90 USD/personaxdía). Donde más han aumentado ha sido en las zonas urbanas de China.

El fenómeno lo describe bien un gráfico, la “curva del elefante”, del economista Branko Milanovic. Representa los aumentos de ingresos (en%), entre 1988 y 2011, para cada grupo de población mundial, de los más pobres a los más ricos:

Birdsall_middle_class_globalization_chart

Considera cinco segmentos de población:

-< 4 USD / personaxdía: los pobres;

-de 4 a 10 USD / personaxdía; la mayoría, clase media incipiente en países en desarrollo; han salido de la pobreza;

-de 10 a 50 USD / personaxdía; la mayoría, clase media en países en desarrollo; han ganado mucho;

-de 50 a 177 USD / personaxdía; la mayoría, clase media en países ricos; han ganado poco;

-> 177 USD / personaxdía; los ricos.

En definitiva, la globalización ha constituido un éxito para los países en desarrollo y emergentes. Las clases medias de estos últimos países han aumentado mucho en tamaño y en ingresos. A lo largo del siglo XX los ingresos en los países en desarrollo crecieron menos que en los desarrollados; pero, en los últimos 25 años ha ocurrido lo contrario, en un proceso que se podría considerar de convergencia natural.

En los países occidentales, la globalización se asocia a la pérdida de empleos y a salarios más bajos, como consecuencia de la incorporación de la masa laboral asiática de bajos salarios. También han influido los cambios tecnológicos, en especial la automatización; la globalización ha facilitado su extensión a los países en desarrollo.

En los países más avanzados se asocia la globalización a la concentración de ingresos por los más ricos y a una pérdida de estatus y de influencia de la antigua clase media, en favor de una nueva élite: el 1% más rico tiene un porcentaje cada vez más alto de los ingresos y de la riqueza. Ello incluso en países más igualitarios, como los nórdicos o Alemania. Esta brecha entre los muy ricos y la clase media la ha explicado Thomas Piketty (“El capital en el siglo XXI”). También se ha argumentado que esto no solo ha afectado a los ingresos, sino también a otras cosas, como la salud o la vivienda.

El artículo señala que, más allá de las realidades económicas inmediatas, la ansiedad e inseguridad que esto `produce contribuye a fenómenos como el Brexit, Trump o el aumento de los populismos en Europa. La clase media de los países occidentales teme por el futuro de sus hijos. Se va extendiendo la robotización y la “economía de pequeños encargos” (“gig economy”) y se van reduciendo los empleos en la industria, en las oficinas y en el comercio, que fueron la base de la prosperidad en los países occidentales después de la Segunda Guerra Mundial.

Nancy Birdsall reconoce que seguramente la mayoría de los seguidores de los populismos en Europa y Estados Unidos no son muy conscientes del empuje de la clase media en países como China o México y no conocen los datos sobre los más ricos en sus propios países, perciben, acertadamente, que todo ello tiene que ver con la globalización.

Termina afirmando que la globalización es un hecho consumado y sugiere que lo que las democracias occidentales pueden hacer es intentar que sus beneficios se repartan mejor.

CC BY-NC-SA

[1] Un recuerdo de nuestros estudios de estadística: la mediana no es la media; es un valor tal que la mitad de la población está por encima y la otra mitad está por debajo.

Anuncios

Un pensamiento en “Las clases medias, ¿ganadoras o perdedoras en la globalización?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s