Crecen los donantes emergentes


Crecen donantes emergentes - AMISOM public info Flickr

Ayuda alimentaria de la Media Luna Roja de los Emiratos Árabes Unidos enAfgoye, Somalia (Imagen: AMISOM Public Information/Flickr)

En 1960, cuando se creó el Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD/DAC) de la OCDE solamente 20 países preveían ayuda al desarrollo. En 2014 ya son 48 los países oficialmente donantes, los que comunican sus datos al CAD. Y eso no incluye a países como China, la India o Brasil, que no los comunican.

Mientras tanto, muchos se plantean si la ayuda oficial al desarrollo (AOD) sigue siendo relevante y cuál es su impacto. Hay quienes critican que la AOD supone dependencia y corrupción y piensan que es una idea estancada, falta de innovación.

Energía sin Fronteras somos una organización activa en la cooperación al desarrollo y seguimos las discusiones globales sobre el tema.

Un estudio reciente del Overseas Development Institute, “Why do countries become donors? Assessing the drivers and implications of donor proliferation, estudia los “donantes nuevos”. Llega a la conclusión de que, para un país, convertirse en donante significa enseñar músculo en la escena internacional y mostrar su poder económico y la capacidad administrativa de ayudar a los países más débiles.[1]

Por José Luis Trimiño                                                               14 de octubre de 2017

Los autores del estudio son Nilima Gulrajani y Liam Swiss.

Empiezan señalando que a nivel mundial se ha considerado que ser donante es algo bueno, deseable y adecuado para un país moderno, casi una obligación para todo país desarrollado[2]. Los países que salían del colonialismo vieron el potencial de ser considerados donantes. Se ha asociado el ser un país avanzado con el ser donante; por ejemplo, al evaluar las perspectivas de adhesión a la Unión Europea se considerado su capacidad de participar en iniciativas de cooperación al desarrollo.

Según el estudio, la motivación principal para ser donante es esta, relativa al estatus en política exterior. Pero analiza también qué tipo de donantes son los nuevos, en la práctica: ¿Es solo el nombre o algo más? ¿Qué formas de organización adoptan como donantes? ¿Cumplen las funciones críticas de un donante? ¿Hay diferencias -en organización y funciones- con los donantes tradicionales?

El estudio analiza 26 países donantes nuevos. Intenta medir su “compromiso con el desarrollo” a partir de tres indicadores: el volumen de ayuda, la asignación de la ayuda a los más pobres y su compromiso con el multilateralismo. La conclusión es que hay diferencias notables con los donantes tradicionales:

-Pocos donantes nuevos (Liechtenstein, Turquía, los Emiratos Árabes) alcanzan los volúmenes de AOD de los tradicionales. Para los donantes miembros del CAD, la mediana es el 0,125% de la RNB[3]. Para los que no lo son, es el 0,09%.

-La parte que asignan los donantes nuevos a los países menos desarrollados (el 8% de su AOD) o a los frágiles (el 10%) es inferior a la que asignan los tradicionales (el 20% en ambos casos).

-En cuanto a la parte de AOD que se canaliza por instituciones multilaterales, a primera vista los donantes nuevos canalizan una proporción mayor. Pero la situación es muy diferente entre, por un lado, los donantes nuevos que son miembros de la UE (que desembolsan el 70% de su AOD por vías multilaterales, sobre todo por sus contribuciones a la UE[4]) y los demás (que apenas canalizan el 20% de su AOD por instituciones multilaterales).

En la reseña, Nilima Gulrajani no considera que eso constituya una sorpresa. Los nuevos donantes suelen dar prioridad a invertir bilateralmente en su región, por encima de atender a necesidades globales como la pobreza o la ayuda humanitaria. También es cierto que siguen una curva de aprendizaje[5]. Según ella, los resultados muestran que es plausible que muchos donantes nuevos se hayan puesto el traje de donante sin asumir un compromiso fuerte con el desarrollo; en todo caso, encuentra en ellos un desfase entre adoptar las formas y asumir las funciones nucleares de donante.

¿Qué hacer?

Guljarani afirma que más donantes y más ayuda es mejor para el desarrollo y para los actores de la cooperación. Los donantes nuevos pueden hacer que muchas acciones de cooperación sean viables y pueden revitalizar el sector con actores, instrumentos y maneras de actuar nuevos. Pero señala algunos elementos preocupantes:

-Riesgos de fragmentación y duplicación.

-Que el desfase entre formas y funciones debilite obligaciones de los donantes, nuevos o tradicionales.

-Que los donantes tradicionales rebajen sus responsabilidades a un mínimo común denominador o se traduzcan en una reducción efectiva de su poder de negociación.

La reseña termina con unas consideraciones y recomendaciones:

-Los cambios de actitud de un donante no se producen de la noche a la mañana.

-Los donantes tradicionales tienen que adaptar sus comportamientos y reducir los desfases entre sus intenciones y sus acciones.

-Los donantes nuevos necesitan auto-regularse más, asegurando el cumplir las funciones críticas de un donante.

-El CAD de la OCDE tiene que reformarse en la línea que su nueva presidenta, Charlotte Petri-Gornitzka, ha anunciado[6].

Una cuestión en la que, en mi opinión, el estudio debía profundizar más es el hecho de que varios de estos “donantes nuevos” sean, a su vez, receptores de ayuda oficial al desarrollo (Turquía, India, etc.).

CC BY-NC-SA
[1] Ver también la reseña de Nilima Guljarani: “The rise of new foreign aid donors: why does it matter?” (http://devpolicy.org/rise-new-foreign-aid-donors-matter-20170804/)
[2] Así lo presentó Truman en su toma de posesión como Presidente de Estados Unidos
[3] Renta Nacional Bruta
[4] A) Al Presupuesto de la UE (del que una parte, alrededor del 5%, se dedica a cooperación al desarrollo) y B) Al Fondo Europeo de Desarrollo (FED)
[5] España, desde luego, siguió también esa curva, desde finales de los años 1980 hasta finales de los años 1990; puedo dar fe de ello, habiéndolo visto desde Bruselas.
[6] Ver entrada publicada en el blog el 28 de Agosto: “El Sistema de ayuda al desarrollo, ¿tiene que cambiar?” (https://amigosesf.wordpress.com/2017/08/28/el-sistema-de-ayuda-al-desarrollo-tiene-que-cambiar/) y https://twitter.com/CharlottePetriG/status/875060802595807232
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