Soluciones al problema de cocinar limpio


Inyenyeri-cocina

Imagen: Inyenyeri

En este blog ya hemos publicado varias entradas dedicadas al problema del suministro de energía para cocinar y hacerlo de manera limpia. Es una de las líneas de trabajo de Energía sin Fronteras -y de otras de las organizaciones que, como nosotros, forman parte de la Mesa de Acceso Universal a la Energía.

Hoy traigo a colación de nuevo el tema, a propósito de un artículo publicado en Devex: Can these ‘stovers’ finally crack the clean cooking problem?”, cuya autora es Catherine Cheney.

Presenta diversas opiniones, recoge dificultades para la extensión de las cocinas mejoradas, presenta el dilema del combustible (¿biomasa o GPL?) y, sobre todo, aborda la cuestión de la comercialización y los modelos de negocio.

Por José Luis Trimiño                                                             29 de diciembre de 2017

Conocemos el problema. Unos 3.000 millones de personas cocinan en fuego abierto o con cocinas tradicionales. El humo producido es muy dañino para la salud (4 millones de muertes al año) y para el medio ambiente. Y recoger leña supone una carga -y un riesgo- para mujeres y niñas -que son quienes habitualmente lo hacen.

El artículo “Can these ‘stovers’ finally crack the clean cooking problem?” recoge argumentos y manifestaciones de expertos en varios foros:

-El Clean Cooking Forum 2017, Nueva Delhi, India.

-Las conferencias Ethos, en el Noroeste de Estados Unidos.

-El evento We the Future, en Nueva York.

Recoge opiniones y manifestaciones de:

-Radha Muthiah, Director de la Global Alliance for Clean Cookstoves[1].

-Paul Means, director del Burn Design Lab, de Seattle, que hace investigación y desarrollo en el sector.

-Sudhanshu Handa, investigador.

-Tara Ramanathan, directora del programa de energía limpia en Nexleaf Analytics, que ha elaborado un sistema de monitoreo a distancia, alojado en la nube, que transmite datos de cocinado desde un sensor instalado en la cocina a un servidor.

-Un informe de Deloitte sobre negocios en la base de la pirámide en mercados de renta baja.

-Eric Reynolds, director de la empresa ruandesa Inyenyeri, que suministra cocinas gratis a cambio de que los clientes compren sus pellets de combustible de leña.

También recoge la experiencia personal de una mujer de Lesotho que compró a crédito una cocina y la está amortizando con el tiempo y dinero que ahorra al no tener que comprar GPL para cocinar ni parafina para tener luz y puede cargar en ella los móviles de su familia.

El fundador de Inyenyeri llegó a Ruanda hace diez años. Dice que allí se dio cuenta de que el cocinado, el alumbrado y la energía en los hogares constituían un problema. Observó, montó la empresa y probó distintas soluciones. Ahora, sus cocinas reducen las emisiones en un 98 o 99 %, comparadas con las de carbón vegetal. Su modelo consiste en vender un artículo, la cocina, a precio muy bajo, incluso a pérdidas, ya que los beneficios proceden de los productos complementarios. Sus cocinas están fabricadas en China, aunque la empresa emplea personal local en la producción de pellets, mantenimiento y servicio a los clientes. Las barreras para que la gente las adopte están en los pellets: su asequibilidad y la cadena de suministro. Inyenyeri ha superado las dificultades para dar el salto de escala, que estaban en la producción de pellets: humedad, suministro de energía y equipamiento; antes de ser quemados, los pellets se gasifican. El Banco Mundial ha firmado un acuerdo con Inyenyeri para la compra de 1 millón de créditos de carbono de aquí a 2023: el Banco pagará a la empresa por cada tonelada de carbono que sus cocinas eviten emitir. Inyenyeri ha abierto también una tienda en el campo de refugiados de Kigeme, en la R.D.Congo.

Algunas cuestiones planteadas y opiniones recogidas en este artículo:

-Hay quienes argumentan que las cocinas de combustibles sólidos -aun las mejores y más eficientes- no cumplen los requisitos de la Organización Mundial de la Salud en cuanto a calidad del aire; y producen partículas sólidas que entran en los pulmones y la sangre.

-Un estudio acerca del impacto sobre la salud de las cocinas de gases del petróleo licuados (GPL) en cuatro países. Tienen menos emisiones, por lo que son mejores para la salud. Se ha dicho que el estudio va contra las cocinas de biomasa; pero también permite examinar los alegatos sobre los beneficios de las cocinas para la salud.

-En la cocina, los GPL son más limpios que la biomasa, pero es un combustible fósil, inasequible para mucha gente en los países en desarrollo, acelera los impactos negativos sobre el clima y, al estar basado habitualmente en importaciones, mina la autosuficiencia.

-Ha ocurrido con frecuencia que se regalaban cocinas mejoradas -muchas veces, por ONG- que la gente no usaba por:

. problemas de tecnología: la cocina no funcionaba tan bien como en las pruebas; necesidad de reparaciones; el combustible no es siempre igual;

. cuestiones de comportamiento: las familias no estaban motivadas para cambiar sus costumbres de cocinado; los usuarios no están familiarizados con la tecnología;

de manera que han terminado en fracasos.

-Las cocinas tienen que ser fáciles de usar y de arreglar.

-Las cocinas de biomasa mejoran continuamente. ¿Es posible mejorarlas de modo que eviten enfermedades y muerte tanto como las de GPL, que cumplen requisitos sanitarios pero suponen un coste para el medio ambiente?

-Parece haber un consenso en que las cocinas de biomasa tienen que ser parte de la solución, al menos a corto plazo.

-Hay ejemplos de financiación del desarrollo que apoyan soluciones de cocinas basadas en el mercado.

-El mundo del desarrollo debería tratar el sector de las cocinas limpias como un sector de bienes de consumo.

-Abordar el cocinado limpio es necesario para que los ODS no dejen a nadie atrás y para que el crecimiento sea sostenible. Y también para que el desarrollo sea inclusivo y equitativo para las mujeres.

-Hay que desarrollar un mercado de soluciones de cocinado limpias en los países en desarrollo. El sector tiene que entender las necesidades de los consumidores: cómo cocinan, a qué combustibles tienen acceso; y darles las opciones adecuadas.

-La toma de conciencia y el cambio de comportamiento son piezas esenciales.

-Es importante que los usuarios se deshagan de la cocina vieja, ineficiente y sucia. Todavía no hay un modelo de negocio para deshacerse de ellas.

-Para que avance la tecnología de gasificación de la biomasa, las principales barreras no son tecnológicas, sino operativas, tales como la entrega y el servicio post-venta y el desafío permanente de que sean utilizadas.

Catherine Cheney termina señalando que:

-El sector de las cocinas mejoradas hace progresos, gracias a empresas que ponen en el mercado productos valiosos, consiguen una distribución muy amplia y canalizan inversiones.

– Inyenyeri es un buen ejemplo de una empresa social que puede contribuir a que el sector pase del cocinado mejorado o eficiente al cocinado limpio y pasando a una escala mayor.

CC BY-NC-SA
[1] http://cleancookstoves.org/
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s