Las empresas y la Cooperación Española


Empresa-Cooperación española

Imagen: LUSMORE DAUDA

Ya hemos hablado aquí del V Plan Director de la Cooperación Española, cuya preparación está muy avanzada. El País – Planeta Futuro ha publicado, en su sección “Red de expertos” varios artículos muy interesantes al respecto.

Hoy voy a referirme a uno de ellos, cuyo autor es Julio Eisman[1]. Se titula “¿Qué espera la empresa del nuevo Plan Director de Cooperación?.

En este artículo, Eisman propone establecer un diálogo abierto entre las empresas y los distintos actores de la cooperación para definir una estrategia de la Cooperación Española respecto al sector privado. Ello, acompañado de un análisis crítico de cómo han funcionado los -pocos- instrumentos de cooperación con el sector privado puestos en marcha hasta ahora en España.

Por José Luis Trimiño                                                                    21 de enero de 2018

El artículo empieza señalando cómo, cada vez más, la sociedad exige a las empresas que se involucren en aportar valor en retos sociales (como la inclusión social o el cambio climático) y, por ello, las empresas punteras se replantean su rol, utilizando conceptos como el “impacto social total”, lejos del antiguo propósito limitado a maximizar el valor para el accionista.

Recuerda que la Agenda 2030 reconoce que alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) requiere la participación activa del sector privado. Es muy relevante en casi todos los objetivos, aunque destacando los ODS 9 (infraestructuras e innovación) y 12 (producción y consumo).

Las empresas pueden aportar a la cooperación al desarrollo habilidades y prácticas valiosas en temas como creación de empleo, negocios inclusivos, desarrollo, local, aplicación de tecnologías, movilización de recursos, etc.

Ante el nuevo Plan Director de la Cooperación Española, Julio Eisman se pregunta por el papel de la empresa en la cooperación al desarrollo y qué espera la empresa del nuevo Plan Director.

Considera que tradicionalmente, la empresa ha sido un actor ajeno a la Cooperación Española. Había menciones, pero solo recientemente se han puesto en marcha instrumentos: el protocolo de Alianzas Público-Privadas para el Desarrollo (APPDs) y las convocatorias “Innovación para el desarrollo”. De hecho, el informe resultante del Examen de Pares del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de la OCDE de 2015 señala que España necesita una estrategia clara y más capacidad de implementación para poder incluir al sector privado de forma eficaz.

El artículo considera que este es un buen momento para que la Cooperación Española establezca una estrategia respecto al sector privado y que ello requiere un debate amplio, abierto y directo donde se trate de compaginar las necesidades e intereses tanto de la cooperación como de las empresas.

Y para ello, es útil examinar cómo han funcionado los instrumentos de colaboración con el sector privado que se pusieron en marcha con el Plan Director anterior.

Considera que las APPDs son una buena herramienta de colaboración del sector privado en la cooperación al desarrollo, pero sería útil hacer un análisis crítico del instrumento tal como se ha puesto en marcha. Da unas sugerencias al respecto:

-Reducir el periodo de tiempo desde que se propone la idea hasta que el convenio se firma por todos los socios. Y hacerlo compatible con la duración de la intervención.

-El convenio tiene que recoger bien los roles de cada socio; comparten responsabilidades y riesgos. Para el éxito, es necesario que todos los socios tengan un nivel de compromiso elevado y que, ante las dificultades, haya respuestas efectivas y buena coordinación.

Respecto a las convocatorias “Innovación para el desarrollo”, propone una evaluación operativa de las condiciones de las convocatorias, con los puntos de vista de los diferentes actores.

También considera que deben desarrollarse canales de comunicación, a nivel operativo, del sector privado con el resto de actores de la cooperación.

Julio Eisman termina su artículo recordando que conseguir impactos y alcanzar los ODS requiere acción combinada y coordinada de diferentes actores con una visión compartida a largo plazo. Propone que el V Plan Director promueva y ponga en marcha redes de colaboración entre los diferentes actores en torno a los temas de actuación. En este sentido, pone el ejemplo de la Mesa de Acceso Universal a la Energía. Propone intensificar estas alianzas multi-actor integrando al sector público y ayudar a dotarlas de una mínima estructura operativa, con objeto de: a) combinar capacidades y habilidades y b) aumentar el volumen de recursos aplicados a un tema.

CC BY-NC-SA
[1] Julio Eisman conoce bien Energía sin Fronteras, donde fue gerente de proyectos. Es asesor de la Fundación Acciona-Microenergía (FUNDAME) y la representa en el Patronato de Esf. Tanto FUNDAME como Esf son miembros de la Mesa de Acceso Universal a la Energía (MAUE).
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