Tendencias y retos del desarrollo


ODI - Chris de Bode - Panos

Foto: Chris de Bode, Panos (a través del ODI)

Uno de los temas que cubrimos en este blog son las tendencias generales de la cooperación al desarrollo en el mundo. Energía sin Fronteras somos una ONG de tamaño y capacidad de influencia limitados, pero el futuro lo construimos entre todos y pensamos que seremos más eficaces si somos conscientes de los cambios y tendencias que se producen y que se vaticinan en el sector.

En esta línea, hoy hago referencia al informe Global development trends and challenges: horizon 2025 revisited”, de Homi Kharas y Andrew Rogerson, publicada por el Overseas Development Institute (ODI). Los propios autores dieron cuenta de ello en un artículo que apareció en Brookings:Back to the future: 5 lenses on the future of global development.

Las tendencias más generales que los autores señalan son:

-La concentración de problemas en los países “frágiles”.

-Acabar con la pobreza extrema es factible.

-Los efectos de refugiados y migrantes.

-El rol de las empresas privadas.

-Los desafíos globales (e.g., el cambio climático) implican colaboración con los países de ingresos medios.

-El papel de China.

Por José Luis Trimiño                                                                9 de julio de 2018

El informe actualiza uno anterior, de 2012 -de ahí lo de “revisited”. Los autores constatan cambios importantes en el entorno en el que se mueven -nos movemos- los organismos de cooperación. Identifican:

-Factores que pueden causar cambios importantes, pero cuyo legado puede ser efímero. Ahí incluyen: a) los populismos y los movimientos de defensa de los intereses de cada país, b) los Objetivos de Desarrollo Sostenible, c) el crecimiento de las migraciones y de los refugiados por causa de conflictos.

-Tendencias cuyo impacto potencial es mayor y más duradero, que ya se mencionaban en su informe anterior, pero que han ido más deprisa o en distinta dirección de lo que se preveía:

. La pobreza se concentra cada vez más en los países y situaciones frágiles. Y eso es lo que ralentiza la reducción de la pobreza a nivel mundial.

. El aumento, tanto de refugiados consecuencia de conflictos como de migrantes, en general. Y su efecto, tanto en la ayuda al desarrollo como en el apoyo que esta recibe del público.

. El cambio de papel del sector privado, las empresas, ahora reconocido como un actor relevante.

. La actividad en cambio climático y sus posibles efectos en la utilización de la ayuda al desarrollo.

. El empuje de China en cuestiones de desarrollo, lo que refuerza la dimensión geopolítica de la cooperación al desarrollo.

Kharas y Rogerson estiman que ahora hay más gente que vive en la pobreza en los países frágiles[1] que en otros países en desarrollo y que su número crece por una combinación de economía estancada y población en aumento. Para luchar contra la fragilidad, proponen invertir muchos fondos en sistemas como el registro civil y las estadísticas; y focalizarse en países frágiles.

Señalan que acabar con la pobreza extrema en el mundo requiere una inversión relativamente pequeña: 75.000 millones de USD/año. Eso supone el 0,1% del PNB mundial. Otra cuenta: si los países en desarrollo destinaran un 1% más de sus ingresos a acabar con la pobreza, los países ricos podrían cubrir el resto (45.000 millones USD/año), lo que supone la tercera parte de la ayuda al desarrollo (AOD) global. Aunque reconocen que no es fácil hacerlo y que no basta con el dinero. Consideran que es clave el establecer redes de seguridad social eficaces que puedan ser financiadas por recursos internos o por AOD.

Para hacer frente a problemas globales, como el cambio climático o los flujos migratorios, los autores proponen canalizar las ayudas a través de países de renta media, piensan que es una manera adecuada de hacer frente a efectos regionales y globales. Ejemplos: a) los préstamos blandos a Jordania y Líbano para la reintegración de desplazados sirios; b) reducción de las emisiones de carbono allí donde más se generan.

En cuanto a la movilización del sector privado, hacen una llamada al realismo. Consideran que sí tiene un papel relevante y que es muy positivo el que los directivos y empleados presten atención a la sostenibilidad. Pero recomiendan no perder de vista las limitaciones de las alianzas público-privadas (distorsiones de mercado, riesgos de corrupción). Y dicen que pocos organismos públicos de cooperación miden y siguen en serio los fondos privados que dicen “movilizar”.

Finalmente, China. Kharas y Rogerson piensan que el modo por el que opera la cooperación al desarrollo de China influirá en cómo se midan los resultados de la ayuda al desarrollo de los países occidentales, en términos de motivación, eficiencia y eficacia. ¿Complementariedad, competencia, colaboración o un poco de todo?

CC BY-NC-SA
[1] No conozco una definición consensuada a escala global de los criterios para definir un país como “frágil”. Eso hace que estas cifras puedan ponerse en cuestión. De todas formas, está claro que el grueso de la reducción de la pobreza extrema en los últimos 15 años procede de Asia oriental. La reducción de la pobreza en África es mucho más lenta.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s