¿A quién “pertenece” tu ONG?


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Imagen: Cruz Roja

He leído en NPQ el artículo: Who “owns” Your Nonprofit?, cuya autora es Judith L. Millesen. NPQ dice que fue escrito hace tiempo, quince años, pero que sigue estando de actualidad: es una pregunta que todo directivo de una ONG debería plantearse y poder contestar. Estoy de acuerdo.

El artículo considera que en el sector sin ánimo de lucro hay una “doble propiedad”. Por una parte, una responsabilidad legal de cumplir; por otra, satisfacer las expectativas de aquellos que constituyen su razón de ser (responsabilidad ética o moral).

Destaca que no suele haber dudas en cuanto a la responsabilidad legal, pero que no es tan obvia la conciencia de la responsabilidad ética. Los directivos de la ONG tienen que focalizarse en su misión y entender bien cómo los conceptos de propiedad y de rendición de cuentas se traducen en la toma de decisiones.

Por José Luis Trimiño                                                           5 de septiembre de 2018

En las empresas apenas se pone en cuestión que el consejo de administración responde ante los propietarios y que estos son los accionistas. En una organización sin ánimo de lucro, la cuestión no es tan evidente. ¿Quiénes son los “propietarios”? En España, pueden tener dos formas jurídicas: en las asociaciones, el órgano supremo es la asamblea general de socios; en las fundaciones, el patronato. En el primer caso, a la Junta Directiva la nombra la asamblea general de socios; en el segundo, su patronato.

El artículo parte de una encuesta entre miembros de patronatos y de juntas directivas de ONG a los que se preguntó a quiénes tenían que rendir cuentas. Las respuestas fueron variadas. El 70% consideraban que solamente a su patronato, a su presidente o a nadie.

La autora considera que los órganos de gobierno de las ONG tienen que tener claros los conceptos de “propiedad” y de rendición de cuentas y entender cómo ello influye en su toma de decisiones.

Millesen defiende que en el sector sin ánimo de lucro hay una “doble propiedad”. Por un lado, una responsabilidad legal de cumplir con el objetivo de bien público y conforme a la ley. Por otro, una obligación moral de satisfacer las expectativas de los grupos de personas en nombre de los cuales existe la organización.

Da una definición de esa responsabilidad moral: “un grupo especial de partes interesadas al que el patronato o la junta directiva deben rendir cuentas”. Patronatos o directivas pueden tener la sensación de que diferentes partes interesadas en la organización tiran en direcciones diferentes; y han de sortear estos conflictos manteniéndose fieles, por una parte, a sus principios y, por otra, a aquellos que constituyen el núcleo de la misión de la ONG.

¿Quiénes constituyen este núcleo en el caso de Energía sin Fronteras? Creo que nuestra misión lo define bien: “Contribuir al desarrollo y mejora de la calidad de vida de personas y comunidades desfavorecidas, facilitando el acceso a servicios de energía moderna, agua potable y saneamiento, de forma segura y sostenible a los que no los tienen o los tienen de forma precaria o inasequible”.

El artículo dice que el órgano de gobierno tiene que reconocer sus obligaciones en el ámbito público y definir la “propiedad moral” de la organización, especificando quiénes son particularmente importantes para esta. Y, sobre esa base, clarificar los criterios de decisión que permitan clasificar y priorizar las expectativas de los diversos grupos de interés. Señala que esa “propiedad moral” tiene que estar básicamente ligada al propósito final por el que existe la organización. Alerta a distinguir ese grupo “fundamental” de otros con los que la organización trabaja (financiadores, proveedores, colaboradores…); estos son importantes, pero no “propietarios”. En particular, el riesgo de plegarse a lo que piden los financiadores.

Para que el órgano de gobierno defina la propiedad moral y dirija la ONG de manera honrada y responsable, Millesen propone tres líneas de acción:

-Dejar claro cuál es el grupo que tiene la propiedad moral, al que el órgano de gobierno tiene que rendir cuentas. (Tan claro como ante quién tiene la responsabilidad fiduciaria / legal, lo que seguramente plantea pocas dudas).

-Establecer una misión clara que articule un compromiso con los propietarios morales (el grupo para el cual existe la organización). Eso es lo que hacemos en Energía sin Fronteras, como decíamos antes.

-Establecer un vínculo con esos propietarios. Para conocer sus necesidades y expectativas. Puede hacerse mediante sistemas de información, encuestas o de otros modos. No solo se trata de conocer esas necesidades y expectativas, sino que constituyan un elemento central de la planificación y los presupuestos.

El artículo termina afirmando que la experiencia dice que, cuando el órgano de gobierno actúa de manera responsable hacia los propietarios morales, normalmente toma decisiones que también son conformes con sus obligaciones legales.

CC BY-NC-SA
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Un pensamiento en “¿A quién “pertenece” tu ONG?

  1. José María Arraiza Cañedo-Argüelles

    Artículo muy importante que nos invita a abrír una reflexión compartida.
    Tengo el convencimiento de que la propiedad moral de EsF corresponde a los voluntarios a los que Patronato y JD deben rendir cuentas

    Responder

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